Opinión

Daniel J. Mitchell: De ninguna manera Noruega es un modelo de socialismo democrático

Anteriormente expliqué por qué las naciones nórdicas no son socialistas. O, para ser más precisos, escribí que si son socialistas, entonces también lo son los Estados Unidos.

Mi prueba de fuego fue este gráfico del Instituto Fraser de Libertad Económica del Mundo, que muestra que no hay casi ninguna diferencia en la libertad económica general cuando se compara a los Estados Unidos con Finlandia, Noruega, Suecia y Dinamarca.

Esto no significa, por cierto, que tengamos políticas idénticas. Señalé que los Estados Unidos obtienen una mejor (o al menos menos menos mala) puntuación en política fiscal, pero también reiteré que las naciones nórdicas están más orientadas al mercado que los Estados Unidos cuando se consideran otras variables (especialmente el estado de derecho).

El efecto neto, sin embargo, es que terminamos con puntuaciones casi idénticas.

Estoy repasando estos viejos datos porque hay una columna en The Week que celebra a Noruega como un ejemplo de “socialismo democrático”:

La espectacular y sorpresiva victoria de Alexandria Ocasio-Cortez en las elecciones primarias del congreso de Nueva York ha catapultado el tema del socialismo democrático a la cima de la discusión política de América. (…)tenemos un país que se aproxima mucho al ideal socialista democrático. Es un lugar que es… considerablemente más exitoso que los Estados Unidos en prácticamente todas las medidas sociales que uno pueda nombrar. Estoy hablando de Noruega. (…) los trabajadores noruegos están fuertemente protegidos, con el 70% de los trabajadores cubiertos por contratos sindicales, y más de un tercio empleados directamente por el gobierno. El estado noruego opera un gigantesco fondo de riqueza soberana, y sus activos financieros totalizan el 331% de su PIB… Mientras tanto, sus empresas estatales valen el 87% del PIB. De toda la riqueza nacional de Noruega, el gobierno posee el 59%, y completamente tres cuartos de la riqueza no doméstica.

No sé si esas estadísticas específicas son ciertas, pero ciertamente no estoy en desacuerdo con la afirmación de que Noruega tiene un gran sector público.

Sin embargo, aquí hay un par de pasajes que no pasan la prueba de la risa:

Noruega es incuestionablemente más socialista que Venezuela… De hecho, es considerablemente más socialista que la China supuestamente comunista.

Esto es absurdamente inexacto. Si hubiera una versión termonuclear de lo erróneo, estarías viendo una nube en forma de hongo gigante.

Aquí están los datos sobre la libertad económica general de Noruega, Venezuela y China. Como puedes ver, Noruega está mucho más orientada al mercado.

Entonces, ¿cómo racionaliza el autor, Ryan Cooper, su fantástica afirmación del super-socialismo noruego?

Si lees el artículo, tiene una definición torturada del socialismo democrático. Una de sus variables es la propiedad del gobierno, que normalmente sería un dato razonable a incluir.

Pero es un número artificial cuando se mira a Noruega porque el gobierno controla el petróleo de la nación y también tiene un gran fondo de riqueza soberana que fue financiado por los ingresos del petróleo.

En otras palabras, Noruega es geográficamente afortunada porque todo ese petróleo impulsa el PIB noruego. El petróleo les permite a los noruegos que sean relativamente prósperos, y definitivamente ayuda a compensar parcialmente el daño económico del gran gobierno.

Pero no tiene sentido argumentar que la Noruega rica en petróleo de alguna manera provee evidencia para la noción general de socialismo democrático. Es como mirar los datos de Kuwait y afirmar que el mejor sistema económico es el de la sheikdom hereditaria.

Sin embargo, se quiere que la gente apoye el socialismo simplemente por Noruega, como se ilustra en este extracto final:

…cuando se trata de construir un lugar decente para vivir, Noruega está sacando a Norteamérica del agua. Así que mientras los conservadores han estado ignorando la evidencia más obvia y relevante en sus diatribas contra el socialismo, los noruegos pueden señalar a los Estados Unidos como un ejemplo de lo que sucede cuando dejas que el capitalismo se desborde.

Pero hay un pequeño problema. Como se puede ver en el gráfico, Noruega y los Estados Unidos tienen niveles casi idénticos de libertad económica.

Así que si América es “capitalismo salvaje”, entonces también lo es Noruega. O, si Noruega es “socialismo”, entonces también lo es Estados Unidos.

El resultado final es que tanto los Estados Unidos como Noruega son naciones admirables según los estándares globales. Ambos estamos en el primer cuartil de la libertad económica general.

Pero no somos Hong Kong o Singapur, así que ambos obviamente deberíamos hacer un mejor trabajo siguiendo la receta para una mayor prosperidad.

Para obtener información adicional sobre lo que es bueno y malo de Noruega y otros países de la región, recomiendo estas columnas de enero y junio del 2015.

Para obtener información adicional sobre por qué el socialismo es malo (tanto en su versión democrática como totalitaria), sólo tienes que abrir los ojos y mirar la evidencia mundial. O también puedes leer estas columnas de junio del 2017 y agosto del 2017.

Reimpresión de International Liberty

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